viernes, 26 de agosto de 2011

LA TOLERANCIA NOS SALVA DE LA VIOLENCIA

Fabiola Antileo


La tolerancia es muy importante ya que es la clave para comprender el ¿por qué somos diferentes?
Seguramente en muchos cursos de muchos colegios hay niños y niñas muy diferentes como personas: altas, bajas, simpáticas, gordas, flacas, crespas, lisas, algunas que usan anteojos o frenillos, las que prefieren el futbol o la lectura, las personas morenas o colorinas, las que son pecosas o aprenden más lento, las que son mas ricas o más pobres, las que pertenecen a nuestros pueblos originarios o hablan otros idiomas... Uf! Son muchas personas distintas.
Por ejemplo, en los colegios, es típico que los más grandes molestan a los más pequeños, o que todos se burlen del más gordito o del que no puede hablar bien. Y así esto va creciendo tanto, tanto, que a veces se crean problemas que nos pueden llevar a ser violentos. Eso es la intolerancia y esta violencia puede ser de palabras, gestos, GOLPES y ABUSOS. Incluso puede generar GUERRAS ENTRE LOS PAISES. ¿Por qué pasa esto?
Esto pasa porque nos han enseñado a que todos tenemos que ser parecidos, vestirnos igual, peinarnos igual, jugar a lo mismo, comer parecido, etc., y entonces, cualquier persona que sea distinta NO NOS GUSTA, nos da MIEDO, o nos da "LATA".
Pensamos que es más fácil lo conocido, no pescar a los "DIFERENTES", pero ¿sabes qué?: solo la tolerancia nos puede salvar de la violencia:
-La tolerancia te permite escuchar a todas las otras personas, aunque sean diferentes.
-La tolerancia te permite conocer a muchas personas de todas las edades y tener un montón de amigos en todas partes.
-Si tú aceptas a las personas, también a ti te aceptarán.
-Si tú respetas a los demás, también a ti te respetarán.
Entonces... ¿Por qué no pruebas ser más tolerante?
                                                          

1 comentario:

  1. ¡Buen artículo, Fabiola! Estoy muy de acuerdo contigo. Ojalá que pudiésemos ser más tolerantes y evitar, con ello, situaciones indeseables de violencia.

    Espero que tus compañeras lean esta columna.

    Muchos cariños y estoy orgullosa de que escriban.

    Un abrazo,

    Profesora Daniela

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